Cinco puntos para ser un mejor director musical

¿Qué es un director musical?

El director musical (DM) es el músico encargado de llevar las riendas de un ensamble musical. La idea de un director musical tal vez nos remite a la de un director de orquesta, con una batuta y siguiendo una partitura mientras mueve las manos. La realidad es que, salvo en casos de orquestas o coros, el director musical suele ser un ejecutante más del ensamble.

Aclaro que este artículo está pensado para directores de ensambles de música popular. La profesión de un director de orquesta requiere de una preparación exhaustiva que no pretendemos abordar aquí.

director musical

Aclarado esto, vale la pena mencionar que no hay un "mejor instrumento" para ser director musical. El director puede ser pianista, guitarrista o incluso baterista o ejecutante de cualquier otro instrumento. Lo principal es que debe saber de música y tener gran sensibilidad y sentido musical. La función del DM es importantísima. Del director musical depende que los ensayos y las presentaciones fluyan adecuadamente y la música cumpla su propósito.

Ahora veremos 5 puntos que te pueden ayudar a ser un mejor director musical en tu ensamble.

1. Aprende los temas de manera completa.

Quizás el primer paso para ser un buen DM es conocer a fondo los temas musicales (canciones) que se van a tocar. Si bien cada músico debe aprender y practicar sus partes, el DM tiene la obligación de conocer lo que debe tocar cada músico.

Esto no significa que debe saber tocar cada instrumento, su técnica y posibilidades (que por supuesto sería muy útil). Más bien me refiero a que debe tener una idea clara de lo que tiene que hacer cada instrumento en el arreglo. Al momento de dirigir el ensayo, el DM debe ir guiando a quienes tengan dudas. Algunas veces una partitura puede ser la solución, pero en otros casos quizás el escuchar la grabación junto con el ensamble pueda ser suficiente.

Según el contexto de la música, el DM debe entender cuál es el propósito de cada tema. ¿Se trata de transmitir alegría, tristeza, melancolía? Muchas veces el DM deberá investigar un poco sobre el origen del tema para comprender lo que el compositor intentaba plasmar. Todo esto debe ser usado durante los ensayos para que los músicos se "sintonicen" en la misma frecuencia y vayan en una misma línea durante la presentación.

Durante la presentación el DM lleva el control y debe ayudar a los músicos si surge alguna duda o algo se olvida. Por ejemplo, el DM debe anticiparse posibles errores en alguna sección o frase musical. Debe ir indicando lo que viene para que los músicos estén preparados, incluso si es necesario improvisar algo inesperado.

Por todo esto, es muy importante que el director conozca plenamente cada canción que se tocará, así que ¡hay bastante tarea por hacer!

compositor

2. Aprende a comunicar mejor tus ideas

¡Uff! Bueno, esto es quizás lo más importante para un director musical. Si no sabes comunicar lo que quieres, tendrás muchos problemas para que la banda vaya por el camino que quieres.

En este sentido, la comunicación se puede manejar desde distintos aspectos.

a) Conoce a tus músicos

Cada músico es un mundo. Cada uno tendrá diferentes expectativas, experiencias, capacidades, etc. El DM debe saber cómo comunicarse según cada caso. Por ejemplo, ¿el músico sabe sobre teoría musical? ¿Entiende sobre escalas o acordes? Todo esto es muy importante, porque el DM debe explicar lo que quiere de modo que el músico lo entienda.

De nada sirve que el DM hable de crescendo, tutti o demás términos italianos, si los músicos no saben a lo que se refiere. Algo similar sucede si el DM pide que se toque usando cierta escala, modo o acorde. Por ello, la manera de comunicarse dependerá de los conocimientos que tengan los demás músicos y el DM debe saber adaptarse a esto.

b) Sé claro y expresivo

Este punto se refiere al uso de tu lenguaje, tanto hablado como corporal. Busca las palabras más adecuadas y términos que eviten ambigüedad. Que los músicos entiendan lo que quieres decir.

La parte de la expresividad es muy importante también. El DM debe contagiar la emoción de cada parte del tema. Por ejemplo, si se trata de una canción que empieza suavemente, usa tu lenguaje corporal de esa forma mientras tocas y diriges, para que los músicos comprendan que esa es la idea.

Si la música necesita agresividad, muévete de una manera más firme para transmitir eso. Parte fundamental del estudio de un director de orquesta, es practicar frente a un espejo para observar sus facciones y movimientos y perfeccionarlos.

Tradicionalmente el DM debe transmitir todo esto usando sólo gesticulaciones faciales o corporales. Esto implicaría que los músicos puedan verlo y que el DM pueda mover sus manos o cabeza para hacer indicaciones. En algunos casos esto es difícil, por ejemplo, si el DM es el baterista que se encuentra al fondo del escenario y usando todas sus extremidades ¡esta solución no será la mejor! Esta forma también se complica cuando los músicos están en escenarios muy grandes y muy alejados unos de otros.

En la actualidad la tecnología permite que, con el uso de monitores de audífono (IEM), el director pueda también dar indicaciones habladas a los músicos sin que éstas sean escuchadas por el público. De cualquier forma, el lenguaje corporal puede complementar o enfatizar el mensaje que se busca.

c) Sé respetuoso

Esto es básico para cualquier persona, sin embargo, como líder de una banda debería cuidarse aún más. Al final, no se trata de avergonzar o hacer sentir mal a nadie, sino todo lo opuesto, el DM debe buscar que los músicos se sientan inspirados y puedan tocar mejor. ¡Un músico inspirado es de lo más valorado por el público que lo está escuchando!

En este sentido, también corresponde al DM buscar el respeto mutuo entre los miembros del grupo. El ego es un invitado no deseado en una banda musical, pero es demasiado común en la vida de los músicos. El DM debe dar el ejemplo y establecer las reglas de cómo debe fluir todo, con respeto y humildad.

músico

3. Ten una idea clara del tempo de cada tema.

El director es quien debe establecer el tempo de cada tema. Esto es obligación de todos los músicos, sobre todo del baterista, pero el DM tiene la última palabra y debe saber cuando las cosas han arrancado demasiado rápido o demasiado lento.

Desde el ensayo, el DM suele marcar el tiempo de entrada al inicio de cada canción y debe cuidar que se mantenga constante si éste es el caso.

Otro punto en este sentido son los cambios de tempo. El DM debe ir indicando en qué momentos se debe acelerar o alentar la música. Esto es muy común en algunos finales, cuando se va rallentando el tema y todos los músicos van reduciendo el tempo poco a poco.

4. Respeta las dinámicas e intención de los temas.

La dinámica es otra dimensión tan importante como el tempo. Cada tema debe tener movimientos que vayan aumentando y disminuyendo la intensidad según se requiera. El DM debe ir indicando esto para que todos los músicos lo puedan hacer juntos.

Si se requiere menos intensidad (piano) o mucha fuerza (fortissimo), el DM debe ir comunicando esto, tanto durante el ensayo, como en la presentación y los músicos deben acatar tales indicaciones.

Este punto requiere también del conocimiento de los temas y del contexto de la presentación. En la mayoría de las ocasiones la música es la protagonista del evento, pero también hay ocasiones en las que es un elemento secundario de apoyo (obra de teatro, evento privado, etc.). El DM debe entender el contexto y la función de la música para guiar al ensamble según se requiera en cada situación o momento.

5. Estudia más sobre música

Finalmente, el DM debería ser quien más sabe sobre música. Esto se debe principalmente a que debe ser el guía del resto de la banda. Si surge alguna duda con respecto a alguna escala o acorde, el DM debería ser capaz de responderla.

Aprender más sobre música no es solo sobre teoría, sino también sobre historia o tecnologías que se usan en los ensambles modernos. Por ejemplo, un buen DM debe conocer sobre los programas que se pueden usar si se requiere manejar "pistas" o grabaciones de apoyo. Debe tener idea de cómo funcionan los demás instrumentos, sus rangos y limitaciones. Debe saber cuando algún instrumento está desafinado. Para esto necesita también de un oido entrenado y eso solo es el resultado de tiempo de estudio y práctica.

La música es un lenguaje hermoso que tiene un poder más allá de lo que nos imaginamos. Dirigir un ensamble es una gran satisfacción, pero claramente también es una responsabilidad muy grande para que un grupo de músicos trabajen en conjunto como si fueran uno solo... es todo un reto, pero literalmente: ¡la práctica hace al maestro!


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