¿Qué es un editor de audio?

Un editor de audio es un software que permite manipular y procesar archivos de audio de diferentes maneras. Si queremos cortar, duplicar o aumentar el volumen de un archivo de audio, la herramienta recomendada será un editor. Además de estas funciones básicas, los editores de audio también cuentan con otras funciones más avanzadas que permiten procesar el audio:
  • Ecualizar
  • Quitar ruido
  • Agregar efectos
  • Cambiar el tipo de archivo
  • Corregir errores o limpiar archivos

Existen diversos editores de audio bastante populares. Uno de ellos es Audacity, el cual es un editor completo, gratuito y para todas las plataformas. Otro viejo lobo de mar en el mundo de los editores es Wavelab, de la compañía Steinberg, el cual ha sido usado por muchos profesionales del audio por muchos años.

En esta ocasión hablaremos de un editor más joven, pero que cuenta con funciones extraordinarias para la edición de audio de forma profesional. Se trata del editor RX de la compañía iZotope.



Conociendo la interfaz de usuario de RX


Cuando abrimos un archivo de audio en RX nos encontramos con una interfaz gráfica algo diferente a los otros programas. Por un lado, veremos la forma de onda en azul del archivo de audio, lo cual es lo más común en cualquier editor, pero llama la atención ver también una gráfica al fondo con zonas y líneas de colores anaranjados más y menos intensos. Esta gráfica es la que se conoce como espectrograma.

Fig. 1. La pantalla de RX

El espectrograma es una herramienta sumamente útil al momento de editar audio, ya que nos muestra los componentes de frecuencia del archivo de audio en función del tiempo. Las líneas que están en la parte inferior representan frecuencias bajas, mientras que las de la parte superior representan frecuencias altas.

Las líneas color amarillo intenso representan frecuencias con más intensidad, mientras que las líneas naranja más obscuro representan frecuencias menos intensas. En la imagen podemos ver que las líneas de abajo se ven con un color amarillo más intenso. Esto indica que hay más energía en esas frecuencias bajas que en las agudas de más arriba. En las preferencias de RX podemos cambiar la paleta de estos colores si lo deseamos.

RX nos permite ver ambas gráficas combinadas (forma de onda y espectrograma), o bien, mostrar solo una a la vez. Usar ambas visualizaciones puede parecer algo confuso al principio, pero una vez habituados, resulta muy útil para encontrar y corregir problemas como ruidos, zumbidos, chillidos, etc. y evitar confundirlos con partes esenciales de una voz o un instrumento.

Otro punto importante de la interfaz de usuario es que solo cuenta con esta ventana principal. Esto hace que el flujo de trabajo sea muy eficiente y rápido, pues no hay necesidad de estar abriendo, cerrando o moviendo ventanas al momento de editar.

La ventana principal cuenta también con controles de transporte básicos, medidor de tiempo, sección para selección de herramientas, plugins y medidores del nivel de la señal.

Fig. 2. Parte inferior de la ventana de RX

Flujo de trabajo

Se puede ver que RX fue diseñado para uso profesional, pues RX cuenta con una gran cantidad de atajos de teclado (shortcuts) para prácticamente todas las funciones básicas. El trabajo de edición de audio exige mucha velocidad y precisión y el uso de shortcuts es esencial. Además se pueden personalizar y programar nuevos atajos para cada preset de los diferentes plugins.

Por otro lado, es importante mencionar que las modificaciones que hagamos se realizan en el archivo de audio original, es decir, es edición "destructiva". Esto es común en los editores de audio, mas no lo es en las DAW (Pro Tools, Cubase, Logic, etc.) a las que muchos estamos acostumbrados. Esto significa que si cortamos una parte del archivo o le agregamos un efecto y guardamos, el archivo original se habrá modificado. Por ello es importante considerar tener copias de respaldos si es necesario.


Procesadores y plugins

Llegamos a la parte medular de RX: sus procesadores. Si algo hay que reconocerla a iZotope es que es una empresa que invierte en investigación y desarrollo. Esto le ha permitido ofrecer productos con funciones innovadoras y de vanguardia.

Entre las opciones de procesamiento que tiene RX 7 para restaurar audio están:

  • Control de respiración. Permite reducir el ruido generado por la respiración de un cantante o locutor
  • Reducción de inducción. Reduce la inducción capturada en los micrófonos por parte de otras fuentes, como audífonos u otros instrumentos musicales.
  • De-click. Reduce ruidos instantáneos.
  • De-clip. Reduce problemas por saturación (clipping).
  • De-crackle. Reduce ruidos de discos de vinil.
  • De-esser. Un básico para reducir la sibilancia excesiva en la voz.
  • De-hum. Reduce ruidos de baja frecuencia.
  • De-verb. Reduce la cantidad de reverberación capturada en la grabación.
  • De-noise. Reduce ruido de fondo.
Fig. 3. Funciones de procesamiento básicas

La versión avanzada cuenta también con funciones innovadoras como:
  • Contorno de diálogo. Para ajustar el color de una voz.
  • Aislamiento de diálogos. Quita la música de un track para dejar solo la voz.
  • Igualación de ambiente.
  • Reducción de viento.
  • Balance musical. Permite reajustar el balance entre instrumentos musicales de un track.
Además de contar con utilidades más básicas como: ganancia, ajuste de fase, normalización, etc.

Otra ventaja importante, es que podemos utilizar los demás plugins en formato VST o AudioUnits que tengamos instalados en nuestro sistema. De este modo las opciones de procesamiento pueden ser muy amplias.


Herramientas de trabajo

Al momento de trabajar con RX podemos seleccionar partes del archivo de audio con las distintas herramientas disponibles. Por ejemplo, podemos usar la herramienta de selección de tiempo para editar la forma de onda. Si lo que queremos es seleccionar una parte del espectrograma, podemos usar la herramienta de selección de frecuencia o la herramienta de lazo.

Esta flexibilidad nos permite limpiar de manera muy detallada pequeñas secciones del audio ¡pero a distintas frecuencias! Por ejemplo si queremos atenuar una sibilancia que aparece solo en un instante, podemos seleccionar solo esa parte con la herramienta de lazo y atenuarla sin afectar el resto de las frecuencias en esa sección del archivo. Todo esto de manera muy rápida y precisa.

Lo equivalente a este trabajo usando una DAW sería aplicar un equalizador con un Q muy alto y automatizarlo para que se active solo durante unas fracciones de segundo que dura la sibilancia y después desactivarlo. ¡Un trabajo prácticamente imposible!


Conclusiones

En fin, RX sin duda es una herramienta muy completa para cualquier editor de audio que requiera opciones fuera de lo común. Es excelente opción para reparar grabaciones dañadas, archivos de audio con ruidos difíciles de quitar, grabaciones deficientes con distorsión o reverberación, etc. Además, con las nuevas funciones de balance musical que tiene la versión 7, RX se posiciona como un producto líder en la industria.

Puede ser instalado en computadoras Windows o Mac, así que vale la pena bajar el demo y probarlo en acción.





¿Usar audífonos o monitores en el oído?

Cada vez es más común que veamos a músicos usando audífonos para su sistema personal de monitoreo o IEM (in-ear monitor). Las ventajas del uso de audífonos como sistema de monitoreo son muchas:
  • Menor riesgos de retroalimentación (feedback). No hay altavoces cerca de los micrófonos.
  • Mejor control del volumen en el escenario. No hay "competencia" por escuchar más fuerte que otros.
  • Mejor calidad de sonido para cada músico. Una mezcla más limpia para cada quien.
  • Monitoreo estéreo.
  • Una mezcla más clara para la audiencia. No hay contaminación de los monitores hacia la audiencia.
  • Movilidad en el escenario. Aunque no es obligado usar sistemas inalámbricos de monitoreo.

Monitores personales profesionales

Los costos más bajos de las consolas y equipo de audio de buena calidad también han contribuido a que se pueda tener acceso a este tipo de monitoreo más fácilmente. 

Sin embargo, es importante aclarar cuáles son las diferencias entre unos audífonos "convencionales" como los que podemos usar con nuestros teléfonos o tabletas y unos audífonos diseñados justamente para funcionar como monitores en el escenario. Una mala elección de audífonos puede estropear la experiencia de un sistema de monitoreo personal.

Veamos algunas características que tienen los audífonos en general.

Conectores

Tanto los audífonos de uso "casero" como los profesionales suelen tener un conector mini-plug estéreo. Éste lo identificamos por las dos líneas que tiene la punta del conector. Cuando vemos este tipo de conector, sabemos que puede manejar una señal estéreo o de dos canales.

Conector estéreo

Sin embargo, es muy común encontrar también audífonos de uso doméstico que tienen un conector mini-plug con tres líneas. Esto significa que los audífonos pueden manejar tres señales, por lo que también cuentan con un micrófono integrado.

Es muy importante evitar usar este tipo de audífonos, que es diseñado pensando en sistemas de "manos libres", pues estos conectores pueden ocasionar que algún canal se deje de escuchar cuando lo conectamos a una consola profesional o sistema inalámbrico.

Conector para audífonos con micrófono


Sensitividad

Este apartado se refiere a la capacidad del audífono de generar mayor presión sonora. Entre mayor sea la sensitividad, más fuerte será el sonido que puede generar el audífono sin distorsionar.

Por ejemplo un audífono diseñado como monitor tendrá una sensitividad de entre 105 hasta 115 dBSPL/mW según la marca y el modelo. Por otro lado, unos audífonos caseros suelen tener sensitividad en los rangos de 98 hasta 107 dBSPL.

Como vemos, este es un factor fundamental, pues en el escenario se pueden requerir mayores capacidades de presión sonora que unos audífonos convencionales no pueden generar. Esto es aún más importante si en el escenario tenemos instrumentos muy sonoros como una batería o amplificadores de guitarra.

Respuesta en frecuencia

Este punto nos indica qué frecuencias pueden reproducir los audífonos. El rango teórico que un oído sano puede escuchar va de 20 Hz a 20 kHz. Idealmente, un audífono debería ser capaz de generar sonidos dentro de ese rango o más.

Para el caso de los audífonos profesionales, los rangos pueden ir de los 25 Hz a los 17 kHz y llegar a rangos de 15 Hz a 20 kHz. Por otro lado, unos audífonos caseros pueden llegar a rangos desde 25 o 30 Hz, pero difícilmente arriba de los 15 kHz.

Respuesta en frecuencia

Hay que ser cuidadosos al leer estas especificaciones, pues es común que algunos fabricantes mencionen rangos excelentes para sus audífonos. Sin embargo, no explican en qué condiciones se realizaron estas mediciones y los datos pueden ser engañosos.

Impedancia

Este es un parámetro eléctrico que nos indica la oposición a la corriente que presenta el audífono. Lo más importante aquí es cerciorarnos de que los audífonos se encuentran en el rango de impedancia que requiere el amplificador al que los estamos conectando (salida de audífonos).

En este sentido, unos audífonos con impedancia entre 8 y 20 ohms son adecuados. La mayoría de audífonos, tanto caseros como de monitoreo personal cumplen con estas características, por lo que en este apartado no hay diferencias importantes.

Cancelación de ruido

Otra característica muy importante es el diseño para cancelación o reducción de ruido externo. Esto implica qué tan bueno es el audífono para aislar el oído de ruidos del exterior. Aquí tenemos dos opciones: la pasiva y la activa.

Los sistemas pasivos usan complejos diseños acústicos que detienen las ondas sonoras antes de entrar al canal auditivo. Esto depende mucho de la forma del pabellón (oreja), por lo que algunos sistemas pueden ser creados tomando un molde del usuario.

Los sistemas activos utilizan un sistema electrónico con micrófonos y amplificadores miniatura para generar la cancelación del ruido. Al ser activos, esto implica que requieren de alguna fuente de energía (baterías) para funcionar.

Ambos sistemas pueden ser muy efectivos y la mejor elección depende del gusto o comodidad del usuario. Audífonos profesionales y caseros pueden utilizar cualquiera de estas tecnologías, pero sin duda es muy importante que haya un buen aislamiento para que la mezcla de monitoreo sea adecuada.

Audífonos con diseño personalizado

Precio

Bueno, este es un punto que no quisiéramos recordar, pero la realidad es que los monitores de uso profesional suelen ser mucho más caros que unos audífonos convencionales. Por ejemplo, si bien podemos encontrar monitores aceptables de $50 USD, la mayoría de sistemas profesionales rondan entre los ¡$200 y $900 USD!

Definitivamente es una inversión considerable para el aficionado, pero esencial para el profesional. Los sistemas personalizados suelen ser más caros, pero muchas veces son la mejor opción, tanto en sonido como en comodidad para el usuario.

Por otro lado, los audífonos caseros no suelen elevarse hasta esos rangos, sin embargo la diferencia de precio tiene fundamentos en el diseño y calidad de sonido.

Como vemos, aunque podemos usar prácticamente cualquier audífono como sistema de monitoreo, vale la pena considerar algunas características específicas para poder escuchar mejor nuestro monitoreo, sentirnos más cómodos y tener una mejor ejecución.